miércoles, 28 de febrero de 2018

Mi abuelo: de pastor de ovejas al campo de Francia

Cuando tenía nueve años me dieron un palo y me dijeron "ahí tienes las ovejas". Me iba durante días, dormía a la intemperie, con el frío y el calor, y con las ratas. 

Mi abuelo siempre contaba esta historia mientras agitaba la cabeza diciendo "qué mal invierno se nos espera". En efecto, el invierno fue amargo. Él se apagó poco a poco, dejó de cantarnos canciones, dejó de escuchar la radio y dejó de saberlo todo... Porque recordar los cumpleaños de las sobrinas, de las primas y de las tias puede ser algo normal, pero ya recordar cuándo y cómo murió Durruti es de todo un sabio con 86 años.

Siempre te recordaré frente a la ventana, o paseando al perro, o con la bicicleta, o por el campo, o en la plaza, tapándote la cara con la mano como si así no pudiéramos verte y darte mil besos.

"Merde", "Salope", todos los insultos los decías en francés pero luego... no nos contabas nada en francés.

 Viviste en el campo español y de Francia. Te convertiste en un inmigrante, un extranjero que buscaba un lugar mejor en Tarbes, ciudad francesa. Sin saber hablar el idioma y dejando a tu familiar en España. Qué valiente fuiste y nunca te lo dijismos.

"Cuánta pobreza hemos vivido....", decías muchas veces con la voz quebrándose por el dolor. Mirabas al horizonte, al fondo de la plaza de Pina de Ebro, como si estuvieras viendo las imágenes. Esos recuerdos que te introducían en una escena donde todos, hermanos, hermanas, padres, tios y primos, dormíais juntos. Hablabas de la guerra, de la hambruna, de familiares que fueron a luchar y no regresaron, de tu amor por tus hermanas....

Nunca nos hablaste de lo que ayudaste a los demás, de las veces que llamabas y escribías a todos para enterarte de cómo estaban, de los viajes de Tarbes a Ósera (España) en un coche, de cuando pillaste a mi madre bailando con mi padre en unas fiestas de Ósera con 17 años...

Siempre recordaré el chocolate que traíais de Francia, las muñecas, los juguetes, todas las veces que me decías "qué guapa es La Leticia".... Tus propinas... dabas propina también a las amigas que me acompañaban. Cuando me hice más mayor, me encantaba indignarme contigo mientras veíamos la tele. También me gustaba robarte fotos.

De nuestros encuentros en Tarbes (Francia), todavía me impresiona recordar que te asomabas a la ventana de la cocina y llamabas a las palomas. Compartías con ellas un rato, unas migas de pan y les ponías nombres. 

Típico de ti era que casi no habías llegado a los sitios y ya te estabas marchando por eso de "no molestar". En eso coincidíamos todos.

No olvidaré tu amor por la naturaleza, por los pájaros y por los animales en general.
Tampoco se me olvidará el día que pusiste un grillo en mi mano.
Tampoco olvidaré tu tatuaje, ese que decías que era una tontería que te lo hicieron durante el servicio militar. Y ahí seguía.
Tampoco olvidaré que te vi con la mano entumecida una vez y me dijiste "no se lo digas a tu madre". Yo sonreí y te prometí que no se lo diría. Cerré la puerta del piso y corrí todo lo que pude a casa para chivárselo a mi madre. 

Abuelo, también a ti te dedico unas palabras.
Breves.
Pero aquí están.

Por cierto, no me acuerdo de la letra de las canciones... no sabes la pena que me da.
 


Ramón

lunes, 26 de febrero de 2018

¿En qué consiste estar presentes del momento en el que vivimos?

¿Qué es eso?
Eso azul.
Eso distante.
Eso que me mira.
Alzo la mano y lo toco.
Lo toco y es como si sintiera la nieve, pero en una superficie plana y vertical.
Parpadeo y, por unos segundos, no está.
Ahora son dos.
Dos entes azules.
Dos... cosas.
Sí, pero azules.
Miro fijamente, me acerco más y más...
mi respiración empaña esa superficie...
Esa superficie...espera... es un espejo...
Entonces... ¿qué hay dentro del espejo?
Un reflejo...
¿De qué?
De dos ojos.
¿De quién?
Míos... 
Mis ojos.
Tenía que ser hoy el día que viera el color de mis ojos...

jueves, 19 de octubre de 2017

El poder de la palabra no puede pasar desapercibido

Nadie sabe el poder de las palabras hasta que llama “Pili”, la vecina que no quiere ser nombrada como “vecina”, que para eso se ha trabajado el respeto de los demás. “Pili”, como cualquier hijo de vecino, que “vecino” no es precisamente una buena palabra para referirse a “Pili”, no acepta que el periodista escriba en el artículo que tiene 56 años, ni que el día que la entrevistaron iba vestida con bata del mercadillo, menuda desfachatez referirse así de Pili.

Aunque la historia es inventada, la verdad es que hay muchas “Pilis” que exigen la honestidad, la veracidad y la calidad en el periodismo. No nos engañemos, ese palo de “Pili” es lo que a veces nos ayuda a reconducirnos por el buen camino y no caer en amarillismos. Y es que, ahora, pensándolo después de conocer la queja de “Pili”, ¿de verdad hacía falta decir que vestía un camisón barato?
Con el caso de “Pili” estoy usando la ironía y el sarcasmo, pero el fondo de la cuestión es importante: ser periodista conlleva ejercer la profesión con responsabilidad. Todavía recuerdo una llamada que hice durante unas prácticas... Se trataba de una llamada rutinaria, de estas donde, por monotonía, repites la misma frase, quién eres, de dónde llamas y tu interés en difundir y clarificar los hechos. El tema era de los que no quieres que lleguen nunca a la redacción: un accidente y un fallecido.

Seguí el protocolo y llamé a los primeros contactos que teníamos en la zona. En la primera llamada, descolgaron el teléfono, escuché unos gritos y, después, un silencio.. “¿Hola?”.- repetía todo el rato intentando conseguir de nuevo el contacto con la persona que estaba al otro lado del teléfono. No recibí respuesta. Finalmente, colgaron.

Esta llamada, como tantas otras que se hacen en las redacciones, alcanzó de lleno el dolor de una persona que había perdido a alguien importante en ese accidente. Nunca me atreví a contactar de nuevo con esa persona afectada, ese familiar dolido por la pérdida de una vida. Me limité a ejercer mi profesión con honestidad, sin indagar en el dolor, centrándome en los datos y en las palabras de apoyo... tratando de leer con lentitud cada palabra y cada coma de aquella noticia que vería la luz en unos minutos.

No estuve sola. En ese tipo de noticias siempre se tiene el apoyo del resto de compañeros. En una redacción se conoce el poder de esas palabras que pueden ahondar en el dolor de una familia en lugar de aliviar...

Durante mi etapa de periodista – becaria, me enfrenté a muchas “Pilis” que me enseñaron a cuidar hasta la última coma y a repetirme continuamente si estaba segura al 100% de lo que había escrito. Tal vez pueda parecer una tortura psicológica, pero algunas veces me sorprendía respondiéndome a mí misma que no estaba segura de haber escuchado o entendido parte de la historia. Así que me cercioraba en asegurarme ese 100%. Porque “Pili” lo merece pero también todas las personas que leen la noticia.

La palabra, que la vemos tan insignificante y tan efímera, es capaz de convertirse en un puñal al honor, una catapulta para la mentira... Tan solo hay que pensar en la diferencia entre un punto y una coma en una cifra, una fotografía que muestra un perfil u otro de un determinado personaje público, los tiempos verbales, las fechas.... Todas las palabras recogidas en una noticia marcan una historia de la que los periodistas somos el canal. Ser periodista conlleva una gran responsabilidad.  Por eso, tómate unos segundos en leer.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

#MOOC de Accesibilidad y usabilidad

La Asociación de Periodistas de Aragón informó a principios de septiembre en su página web que se había abierto la inscripción para cursos MOOC que podían ser de interés para un profesional de la comunicación. Los cursos de tipo #MOOC se proyectan con el objetivo de ser de libre acceso y gratuitos y cuentan con el impulso de una institución académica o empresarial conocida a nivel nacional e internacional.

En mi caso he optado por inscribirme en el curso de diseño web con HTML5 y +CSS, impartido por la Fundación de Telefónica. La formación está organizada en cinco módulos cuyas explicaciones son concisas. No obstante, se ofrece la posibilidad de ampliar el contenido con material descargable y se añaden vídeos que aportan un mayor dinamismo a las lecciones.

El curso empezó el jueves 21 de septiembre y estará disponible hasta el 19 de octubre. La evaluación del alumno se lleva a cabo a través de actividades que se localizan a través de las páginas del curso. El temario se divide en los siguientes módulos:
  1. Principios, accesibilidad y usabilidad de páginas web.
  2. Introducción a HTML y CSS.
  3. Etiquetas, formularios y hojas de estilo CSS en HTML.
  4. Novedades HTML5 y multimedia.
  5. Posicionamiento SEO y trabajo en equipo.

Por otra parte, desde Fundación Telefónica ofrecen otros cursos relacionados con programación, diseño, JAVA y otras funciones relacionadas como el mundo digital.

 Información de interés.

viernes, 22 de septiembre de 2017

Ese día, llamado X, en el que decides cambiar tu vida y volverte #fit

Ahora que está tan de moda y tan "top" ser fitness es cuando más uno se preocupa de qué está haciendo con su vida si al intentar subir un par de escaleras le llega el sobrealiento.

No sé si fue por el fulgor de la moda #fit,
no sé si fue por la necesidad imperiosa de seguir entrando en la ropa juvenil,
o por mi dolor de pies diario,
solo sé que un día pensé en cambiar mi alimentación y mi vida sedentaria. Y lo hice... hasta hoy y siempre.

A partir de ese día, llamemosle "X", que entras por la puerta de la consulta de una nutricionista y pone en tu mano una dieta o plan alimenticio a medida, te das cuenta de la fuerza que ejerce la comida sobre el ser humano occidental. Con el tiempo uno se acostumbra a apartarse de esa unión implícita que lleva la celebración "Y" junto al consumo excesivo de alimentos y bebidas. Se buscan alternativas, como llevarse frutas para merendar o tuppers con tus propias comidas para mantenerte en la línea. Se trata de una manera de tapar un poco esa ansiedad que surge al ver a tus amistades comiendo patatas bravas y bebiendo cervezas.

Después, a ese control que ejerce la comida sobre nosotros se le une la necesidad de encontrar ese tiempo, que jamás tiene casi nadie, para practicar deportes. Tampoco es fácil movilizar a los compañeros para ir a correr o a hacer otro deporte... Así que, si no tienes suerte de ir acompañado, tendrás que planificarte unos días fijos a la semana que no puedes fallar.


¿Qué impulsa a modificar los hábitos alimenticios?

Lejos de las bromas del primer párrafo, la salud es muy importante. Es verdad que las tallas no dan de sí cuando se tiene una 42-44..., es cierto que hay un boom por el mundo fitness en las redes sociales... pero, en definitva, la mayor motivación es la salud. Sentirse bien por la mañana, descansar bien por la noche y ser cada vez más fuerte, con el objetivo de llegar a escalar montañas sin sobrealiento.

¿Cómo se empieza?

  1. Dieta guiada por una nutricionista.
  2. Rutina de gimnasio, como mínimo tres veces a la semana, revisada por los monitores.
  3. El IMC indica sobrepeso.

Pros:

  • El IMC es el ideal.
  • Te mantienes activo cada día.
  • Mejoras en descanso y en rendimiento.
  • Buscas nuevos retos en el gimnasio.
  • Consigues una mente y un cuerpo fuertes.
  • La alimentación es más limpia.

 Contras:

  • Necesita un esfuerzo casi diario. Al principio es un seguimiento diario e intenso, hasta los primeros seis meses no se ven resultados y es a partir de ahí cuando se empieza a mantener el cuerpo.
  • Se sufre unos meses de cambios físicos y también psicológicos.
  • Te ves obligado a renovar el armario por completo.
  • A veces no ves en el espejo cómo eres realmente. 


jueves, 7 de septiembre de 2017

Sin firma ni motivo aparente

Mensajes que no sabes a quién van dirigidos...
Nunca dicen el motivo...
Tampoco indican el por qué...
Sin embargo... ahí están, en los rincones de las estaciones, de las paradas, de edificios abandonados...
Solo inspiran un eco de malestar...



martes, 5 de septiembre de 2017

¿Cómo es una clase de boxeo?

Que si quieres los hombros de Ronda Rousey y los abdominales de Heather Hardy, tienes que empezar a hacer una actividad más intensa. Desde que entré hace un año en el gimnasio y comencé mi cambio de alimentación, estaba posponiendo este consejo. Pero, parece lógico que si tus objetivos son obtener un físico fuerte, las rutinas tienen que ir acordes a ello con un entrenamiento más intenso.
Así que, con ese nerviosísmo típico de quien se enfrenta a la novedad, entré a mi primera clase de boxeo. En esta ocasión era la única mujer de la clase, aunque esto no suele ser lo normal porque durante el curso también se anima el público femenino.
Heather Hardy, entrenando con el saco.
Credits: http://www.heather-hardy.com/media/

Antes de entrar por la puerta, me sentía con la fuerza de Ronda Rousey y con ganas de lanzar puños al aire. Después, cuando empecé a ver la tónica de la clase, comprendí que boxear es más que golpear. El boxeo supone disciplina, esfuerzo, resistencia y posición. Porque sin esas cualidades no eres nadie encima de un ring.

Primer día de boxeo.
El primer día de clase de boxeo consiste en conocer este deporte. "Leticia, ¡las manos!". Si pierdes la posición de defensa, puede que encajes un golpe del adversario. Al principio no era consciente de que ese ambiente de boxeo impregnaba la sala, pero es que para lograr un entrenamiento intenso y duro tenía que estar al 100% con todo lo que supone boxear.

¿Qué necesitas?

Para asistir a una clase de boxeo necesitas:
  1. Guantes.
  2. Vendas para las muñecas.
  3. Botella de agua.
  4. Ropa holgada.
¿Cómo es una clase de boxeo? 
La clase de boxeo para principiantes comienza con estiramientos de unos diez minutos, que se enfocan sobre todo en el cuello y en los brazos. Después se realizan diez minutos de saltos en comba y otros diez minutos de golpes y de pasos frente al espejo. Durante el resto de la clase se trabajan hombros, abdominales y espalda, además de piernas. El primer día también se aprende lo más básico como vendarse las muñecas y los nudillos y ponerse en la posición correcta, equilibrando el peso de nuestro propio cuerpo.
En resumen:
  • Calentamiento.
  • Cardio.
  • Ejercicios.
  • Al saco.
  • Simulación de combate.
  • Abdominales.
  • Estiramientos.

Dificultades.
  1. Resistencia en los ejercicios de cardio, como la comba, y en los abdominales.
  2. Concentración: izquierda, izquierda, derecha - derecha, izquierda, izquierda - izquierda, derecha, bajo.
  3. Esfuerzo.
  4. Motivación.

Ronda Rousey, profesional de las artes marciales.
Credits: https://rondarousey.net/portfolio/week-6-ufc-190-training-camp/

Beneficios físicos.
Según Vanitatis, los beneficios que aporta el boxeo van desde la relajación hasta un cambio físico. Además se trabaja la parte superior del cuerpo: hombros, abdominales y espalda. Os dejo el enlace a la noticia (Vanitatis.elconfidencial), donde además se indican algunos ejercicios para practicar en casa.

En BBC sitúan al boxeo entre los deportes que más calorías queman en una hora. En concreto indican que se puede llegar a quemar 700 calorías en un combate, 400 si peleas contra un saco. Enlace a BBC: Los cinco deportes con los que puedes quemar más calorías.

Contras.
Como contras, en la página web de Muy fitness comentan que asistir a estas clases pueden dejarte con magulladuras o golpes. No he tenido esa impresión de peligrosidad, pero sí que conlleva estar concentrado al 100% en el transcurso de la clase. Enlace a la noticia de Muy fitness, donde también coinciden en que el boxeo libera estrés.

Conclusión del primer día.
El boxeo no es como una clase de zumba o de otro tipo de deporte donde la posición no es tan importante. El boxeo requiere aprender las posiciones y los movimientos. Cuando ya ha transcurrido ese período de aprendizaje, la clase es dinámica. Se cambia constantemente de ejercicio, permite el contacto y el humor con los otros compañeros y compañeras de clase y plantea retos y desafíos constantes al cuerpo y a la mente. Consiste en sumar y ser cada vez más fuertes.

Mientras tanto.... está claro que los hombros de Ronda Rousey tendrán que esperar.....