viernes, 11 de agosto de 2017

¿Qué se ve desde el punto más alto del Rialto - Venecia?

Hasta arriba...
Subamos las escaleras del puente Rialto
El agua rebota los destellos del sol

Y cuando estamos arriba...
los acentos de varios países se funden
todos quieren la foto...
esta misma foto.


jueves, 10 de agosto de 2017

¿Cómo escribir lo que sientes por una persona?

El amor llama a la puerta y entra con toda la euforia y la emoción, los anhelos, las alegrías, las tensiones, los besos, los abrazos.... ¿qué voy a decir que no sepáis? Pero, ¿cómo puedes describir todo eso que sientes por la otra persona?¡Si es que es imposible!, eso debió de pensar un tal Luca que escribió este mensaje de amor a una tal Jessica.

En un rincón de Venecia encontré estas líneas escritas con un rotulador negro junto a la puerta de una casa.

La forma más fácil de decir "te quiero" es precisamente decir "te quiero", y si además le añades un "tantísimo que no puedo describirlo" ya sitúas a la otra persona en esa situación de "quiero y no puedo". Eso debió de pensar el autor de este verso que plasmó con una caligrafía temblorosa y, ahora, borrosa por el paso del tiempo.

Luca e Jessica...


domingo, 29 de enero de 2017

Una historia de amor cualquiera en un autobús

Aquel lunes por la mañana ella todavía tarareaba las canciones del sábado por la noche.
Aquella mañana de invierno todavía recordaba la mirada de aquel chico serio al que le hubiera gustado besar en la discoteca.

Aquella mañana, después de coger su billete de autobús, le volvió a ver apoyado, mirando con seriedad, otra vez (debía de ser su sello personal, pensó por un instante), hacia el horizonte de la calle más larga de Zaragoza, o así la describía ella.

Mientras ella se perdía en su imaginación de un mundo de princesas y príncipes...Él se percató de la presencia de ella, de esa chica del sábado que tan nervioso le puso...No supo hablarle entonces y no sabía hablarle ahora, en aquel autobús abarrotado de niños, ancianos y trabajadores... Él bajó en su parada de siempre, ella siguió el camino de la línea 24.
 
Las mañanas fueron pasando y a veces lo veía y otras veces no. Tras varios días ella sacó una conclusión de estratega: "Siempre coge el autobús de las 8:30h". Y así era....y siempre lo veía.

Ella cada vez se arreglaba más, con la esperanza de que él la mirara.

Él se ponía cada vez en un sitio distinto del autobús, con la esperanza de que ella se tropezara "por casualidad" en su camino, él se haría el interesante...

Pero ni miradas ni estrategias llevaban a cuajar algo entre esos dos desconocidos. Y seguían: una con los labios cada vez más rojos y otro, modelando por el autobús de asiento en asiento o de barra en barra.

Un lunes cualquiera, ella se levantó con ganas de cambiar su suerte. Apuntó su número de teléfono en un papel y pensó en decirle algo tan sencillo como "Perdona, ¿te conozco?", "Perdona, tu cara me suena" (buf, eso suena tan televisivo), "Perdona, se te ha caído este papel".... Perdona... Perdona... su mente hacía y deshacía frases sin parar mientras esperaba aquel autobús que le unía cada mañana con él. Subió al autobús dispuesta, con la cabeza alta y los labios rojos pasión número 01.... y....él no estaba.

Pasaron las mañanas y él seguía sin estar. En dos semanas él no apareció en el autobús de las 8:30h, entonces ella empezó a probar otras horas y nada.... el destino se había burlado de ella, o así le gustaba pensar a ella, procurando así calmar sus pensamientos.

Lo que ella no sabía, y tal vez no supiera jamás, es que él también había cambiado su rutina y ya no cogería jamás ese autobús de las 8:30h....por cuestiones prácticas, o así le dijeron en su oficina.

¿Se encontrarían de nuevo? Solo el destino lo sabía.... o así le gustaba pensar a ella, recalcando que el caprichoso era el destino y no su indecesión. Y a ese destino "tan caprichoso" culpaba por impedir su gran historia de amor de autobús.

jueves, 15 de septiembre de 2016

Una historia cualquiera con sabor a viernes

Ella entró con la cabeza alta y espalda bien recta, con pasos largos, como siempre.
Él, recordando el protocolo de buena educación que le habían enseñado en atención al cliente, le preguntó "¿Qué tal?" con una sonrisa que mostraba sus dientes blancos y rectos (reflejo de años de aparato).

Ella se paró en seco delante de él. Le tembló el labio inferior por unos segundos y, aunque parecía que intentaba aguantarse,... rompió a llorar. Su cara se puso roja y los ojos se le hincharon, a la vez que los restregones de sus manos provocaban senderos de rímel corrido por sus mofletes.

Él no sabía que le acababan de romper el corazón y que ahora mismo, esa mujer de aspecto seguro y optimista, sentía un vacío, una angustia, equiparable a un puñal en medio del pecho.

Él, ante tanta lágrima, solo supo abrazarla fuerte. Tal vez, pensó, que eso podría calmarle...
Mientras tanto ella susurraba al cuello de la camiseta de él: "Nunca más...", (cogía aire y repetía) "nunca más..."

jueves, 1 de septiembre de 2016

Hace 10 años...feliz cumpleaños

A punto de que suene la campanada de mis 28 años recuerdo mi vida hace 10 años... Reflexiono en cómo cambian los sueños, las inquietudes y la vida en general.

Hace 10 años estaba en mi pueblo con los nervios a flor de piel, ¡me iba a Madrid a cumplir mi sueño! Me habían aceptado en la Universidad Complutense de Madrid en la carrera que me perturbaba desde hace un tiempo, Periodismo. Yo quería ser reportera con el periodista Jalis de la Serna en Callejeros o en 7 días, 7 noches. Solo tuve el gusto de conocerle...

Había pasado un verano inolvidable con el que por aquel entonces era mi novio (de Roquetas de Mar) viajando por el Cabo de Gata, tapeando pescaítos y aficionándome al tinto de verano ... Pero, llegados septiembre del año 2006, yo ya estaba dándole vueltas a qué me llevaría en la maleta, cómo serían mis profesores, si haría amistades....No sabía que iba a conocer a mis mejores amigas en Madrid.... tampoco sabía que cinco años después las perdería porque cada una seguiría su camino. Además estaba a punto de examinarme del práctico del carné de conducir...

Hace 10 años no concebía una noche de fiesta sin mis botas negras de plataforma, el pantalón de campana, las pulseras de tachuelas, las uñas pintadas de negro, el ombligo al aire y los labios rojos o marrones. Por aquel entonces era complicado entrar en las discotecas si me pedían el carné. Todavía recuerdo a Sherezade suplicando a los porteros del Rollo y de la Zona para que me dejaran entrar a mí y a Clara (que mirábamos con cara de lástima).

Hace 10 años todas las personas que me felicitaron, que fueron muchas, me dijeron que ya no podía delinquir porque ahora sí que iba a la cárcel. Ya no eres menor, ya tienes responsabilidades.... Y, a partir de ahí, mis padres comenzaron a adelantarme los años. No tendría 18 años sino 19, no cumpliría 19 sino 20, y así sucesivamente.

Hace 10 años me veía recorriendo España, Europa, América, África... Hoy vamos granito a granito dejando huella en diferentes ciudades.

Hace 10 años no sabía que a estas alturas habría cumplido mi sueño y sería periodista. También desconocía que perdería muchas amistades, que conocería nuevas personas, que trabajaría en varios medios de comunicación donde escribiría sobre historias que me impactarían... Tampoco sabía que acabaría viviendo en Zaragoza. Y, no, tampoco sabía que terminaría odiando los pantalones de campana.

viernes, 12 de agosto de 2016

Un rincón de Bilbao


Foto: Esther L.M

A ella también le gusta fotografiar detalles en rincones de esos que solo los ojos curiosos ven.
Este graffiti está en Bilbao, cerca del museo Guggenheim.

miércoles, 10 de agosto de 2016

Que no falte curiosidad

Dicen que la curiosidad mató al gato, pero no dicen si lo que descubrió valió la pena.

José Saramago


Esta es una de esas frases que consiguen dar vueltas en la mente como si fueran plastilina que se queda marcada en las manos y adquiere nuevas formas sin tan siquiera buscarlo....


Fuente: Ir al blog Frases leyenda